
| Habia una vez una bruha buena que tenia dos hijos, una niña y un niño. Junto a ellos y su marido vivian en el campo al sur de Chile. |
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Su familia no sabia que elia era bruja y menos que por las noches bajaba a la cocina a echarse unas cremas mágicas que la convertian en el animal que ella quisiera. Su favorito era una ovejita negra. Ella esperaba que todos estuvieran dormidos para salir a correr y saltar al campo como ovejita. Despues volvia al amanecer se convertia en mamá y nadie se daba cuenta que habia salido. |
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Esto ocurria todos los dias, pero una noche sus hijos despertaron,
baiaron a la concina buscando a la mamá y encontraron los frascos
mágicos con cremas de
colores.
Los ninos empezaron a echarse cremas convirtiendose cada vez en un
animal diferente, primero en un chancho, despuds en un canario, luego
en una gallina, despues en una mariposa. Cuando quisieron ser ninios
otra vez, no supieron que
hacer y se pusieron a liorar.
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Entonces desperto el papá que bajo a la cocina a ver que pasaba, y se encontro con un chanchito y una avestruz banados en lágrimas. Probo con muchas cremas, pero ninguna resultaba hasta que encontro una crema roia al fondo del estante y los niñios volvieron a la normalidad. El papá muy asustado tomo las cremas y las boto al rio. |
| Cuando la oveja volvio a la casa no encontro sus cremas. Las busco por todas partes menos en el rfo donde los pececitos jugaban con los frascos de colores. Con mucha pena se dio cuenta que por jugar con su magia habia perdido a su familia y todas las noches vuelve a la casa a mirar a sus hijos y su marido. |
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